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Por qué no deberías centrarte en el dinero al emprender

En el artículo de hoy quiero hablar de un tema realmente importante en el mundo del emprendimiento, y es el de por qué no deberías centrarte en el dinero cuando emprendas. Algo que puede sonar un poco contradictorio, pero que no lo es en absoluto.

Y es que, pese a que tú tengas tu tienda online en Shopify con el objetivo de que te dé un dinero (al menos) suficiente para vivir, no es ese el objetivo central en el que tendrías que enfocarte. De hecho, si ese es tu objetivo, es probable que fracases.

Estoy convencido de que, si has llegado a este artículo con esa mentalidad, una vez termines de leerlo, cambiarás de opinión por completo. Así que, abre tu mente, presta atención y… ¡Vamos a ver qué es realmente lo importante!

 

El dinero no da la felicidad

La primera de las razones por las que no deberías centrarte en el dinero es que éste no da la felicidad. Y, sí, soy consciente de que esta es una frase hecha muy habitual (y con la que yo no estoy 100% de acuerdo).

Sin embargo, en este momento, dentro de cuáles son las razones que sigues para emprender, sí que es importante. El dinero no te va a dar la felicidad, y es por ello que no deberías tenerlo como objetivo al emprender.

La felicidad la dan otras cosas, como la familia, cumplir sueños o crear grandes cosas para la comunidad. El dinero solo es un medio para que puedas conseguir esas cosas que te hacen feliz.

Por lo tanto, el hecho de emprender únicamente por dinero, puede hacer que te dediques a temas que no son interesantes para ti, y únicamente estés ganando dinero sin ser feliz mientras lo ganas.

¿Por qué no elegir un emprendimiento que, además de darte dinero, te haga feliz en el proceso? Puedes lograr cosas mucho más interesantes adoptando esta perspectiva, y, además, resolverás varios de los problemas que voy a mencionar a continuación.

 

Si se te nota, no triunfarás

Este es un punto importante. Cuando emprendes, sueles necesitar a una comunidad que te apoye. Esto es evidente en aquellos proyectos que implican a la gente, como Twitter o Facebook, pero también lo es en cualquier otro proyecto.

Por ejemplo, Amazon no implica tanto a la gente como Facebook, y la panadería de tu barrio (que también es un emprendimiento), involucra a la gente todavía menos que Amazon.

Sin embargo, incluso en el caso de la panadería, el hecho de que te enfoques únicamente al dinero puede hacer que la gente lo note, y desconfíe de ti.

Porque, al fin y al cabo, si se hace demasiado evidente que solo te interesa el dinero, ¿qué razón tiene el cliente para no pensar que vas a hacer un mal pan a cambio de ahorrar costes y ganar más dinero?

Puedes tratar de disimular esa intención de ganar dinero a toda costa, pero no es fácil. Y, seguramente, acaben pillándote. Mientras más gente esté implicada en tu proyecto, más probable es que lo perciban.

Y, créeme, cuando lo perciban, te abandonarán. Y probablemente, con razón, porque no estarás aportando valor de forma genuina, sino que los instrumentalizas para conseguir un fin. Y a nadie le gusta ser un medio para que otro alcance sus fines.

 

No serás constante

Otra de las claves por las que conviene tener otro objetivo distinto al dinero es que, si solo te centras en el dinero, no serás constante en tus planes. Tan pronto como veas una alternativa que puede ser más recomendable, cambiarás a ella.

Y eso afectará negativamente a cómo funciona tu emprendimiento. Por ejemplo, imagina que tienes tu tienda online en Shopify con un determinado diseño al que la gente está acostumbrada.

Y supón que estás haciendo diferentes pruebas A/B para comprobar qué diseño es el que mejor convierte, y más ventas te permite obtener. Si haces esto una o dos veces, no generas grandes conflictos.

Sin embargo, si solo estás enfocado en el dinero, cada vez que descubras un diseño que permite mejorar tus ventas, lo cambiarás, y eso afectará negativamente a cómo los usuarios ven tu tienda, porque nunca terminan de acostumbrarse.

Y este es solo un ejemplo de falta de constancia. Otro ejemplo podría verse en los planes de marketing, en los que, quizá, te dejes llevar por el cortoplacismo cuando previamente tenías un buen plan de marketing de contenidos en mente.

En definitiva, tener como único objetivo el dinero, y no la satisfacción del usuario, por ejemplo, te llevará a no ser constante en tus decisiones, y eso acabará destruyendo tu emprendimiento… y tu posibilidad de ganar dinero.

 

Abandonarás proyectos

Otro de los problemas de estar centrado en el dinero, en vez de en el emprendimiento en sí mismo, es que abandonarás los proyectos en los que estás trabajando cada vez que se te ocurra uno mejor.

Esto lo he podido ver en una gran cantidad de emprendedores que no tienen muy claro qué deben hacer, ni por qué luchar, ni ningún tipo de pasión detrás de su voluntad de ganar dinero creando un negocio.

Por lo tanto, crean uno y, cuando ven que no da resultados de un día para otro, se frustran, y buscan la próxima bala de plata que les haga multimillonarios en dos semanas.

Y déjame decirte que eso no existe. Lo único que existe es el trabajo duro y el esfuerzo. Solo así se consigue sacar para adelante un proyecto y, como consecuencia (no como objetivo principal), se gana dinero.

Pero si todo lo que quieres es ganar dinero de cualquier forma, abandonarás proyecto tras proyecto sin lograr que lleguen al punto mínimo de ganancia que te permita contratar gente para que siga funcionando sin estar tú presente.

Y, por lo tanto, fracasarás tanto como emprendedor, como en tu objetivo de ganar dinero.

Además, es normal que abandones, si no tienes ningún apego natural al proyecto, y solo estás en él por el dinero que puedas ganar.

 

No prestarás el mejor servicio

Este es otro punto importante. En la medida en que no estás interesado en el proyecto, sino que lo usas como un medio, y no como un fin en sí mismo, no prestarás el mejor servicio posible.

Y es que, en tu caso, no te interesa el beneficio del cliente, ni su satisfacción, ni darle aquello que ha venido buscando. Te interesa ganar dinero a toda costa. Pues bien, eso se traduce en tener un muy mal servicio y, en última instancia, fracasar.

Los mejores emprendedores se desviven por dar a sus clientes y consumidores lo mejor. Fíjate en Steve Jobs y cómo cuidaba hasta el último detalle la tipografía de sus productos, por ejemplo.

Eso es pasión por lo que haces, y no voluntad de ganar dinero. ¿Steve Jobs se hizo millonario? ¡Por supuesto! Pero como consecuencia de la pasión por lo que hacía y de ofrecer un servicio de una calidad impecable.

Solo centrándote en aportar lo mejor puedes llegar a tener unos beneficios igualmente insuperables, porque la gente estará dispuesta a pagar por ellos. Pero ese es el orden correcto: Primero el servicio impecable, y después el dinero.

No puedes ganar dinero si no tienes un servicio que realmente enamore a tus clientes.

 

La gente se une a causas, no a empresas

Este es un punto muy interesante. Tienes que tener claro que la gente se une a causas, y no a empresas. La gente no es “de Coca-Cola” por ser Coca-Cola. Es de Coca-Cola porque Coca-Cola se interpreta como la marca de la nostalgia.

La gente no es de Apple por ser Apple. Es de Apple porque Apple es la marca de la innovación y el diseño. La gente es de Google porque Google representa el hacer el bien y aportar valor de forma gratuita.

Y así podría seguir con muchísimos ejemplos. La gente disfruta sintiendo que, además de resolver sus necesidades, está colaborando en una causa que le satisface y que considera positiva para la humanidad.

¿Qué tipo de causa vas a crear tú, si solo estás interesado en el dinero? No hay forma de hacerlo. Serás un proyecto sin causa, y este tipo de proyectos tienen muchísimo menos tirón entre los consumidores.

Estarás perdiendo la oportunidad de cautivar a tus clientes a través de la comunidad que se genera en torno a una causa.

 

El dinero puede crecer por sí solo

Por último, hay una razón práctica por la que no deberías centrarte en desarrollar un proyecto con el único objetivo de ganar dinero, y es que el dinero puede crecer por sí solo sin que tú estés controlándolo.

Ya he hablado en alguna ocasión de lo importante que es la educación financiera para conseguir que la riqueza que vamos generando a lo largo de la vida vaya creciendo por sí sola, gracias al interés compuesto.

En este punto, es especialmente importante: Puedes ir guardando mil o dos mil euros al mes en un fondo de inversión que tenga una filosofía de inversión apropiada, y que te vaya rentando a un 8% anual.

Con el paso de los años, en esa cuenta tendrás cientos de miles de euros, cuando no millones. Esta es una realidad que poca gente conoce porque no se para a pensar en lo que significa el interés compuesto.

Pero tú, teniendo esto en mente, deberías entender que puedes hacerte millonario sin necesidad de sacrificar tus proyectos como emprendedor por el camino.

De este modo, si tienes mucho interés en ganar dinero, puedes dejar que el dinero trabaje por sí mismo en el fondo de inversión, mientras tú te centras en ofrecer valor a los demás a través de tu emprendimiento.

Te aseguro que, si lo haces así, conseguirás una buena cantidad de dinero por el lado del fondo de inversión, y una buena cantidad de dinero por el lado del emprendimiento (puesto que, al centrarte en ofrecer valor, la gente te recompensará pagándote).

 

Como puedes ver, centrarse en el dinero no es la mejor forma de enfocar un emprendimiento. La mejor forma de emprender, incluso en tu tienda online de Shopify, es ofreciendo un alto valor a los consumidores. Entonces, el dinero se convierte en una consecuencia.

¿Y tú? ¿Crees que es mejor centrarse en el dinero o en la oferta de valor a los consumidores? ¿Has notado alguna mejoría al cambiar de chip de un estado al otro? ¡Cuéntamelo en los comentarios y te responderé tan pronto como sea posible!

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