La importancia del buen humor en un equipo de trabajo

La importancia del buen humor en un equipo de trabajo

 Oficina - Ambiente Laboral

En muchas ocasiones se habla de cómo se puede conseguir que un equipo de trabajo tenga una mayor productividad, estén mejor relacionados entre sí y, en general, trabajen más y mejor como equipo, y no como individuos separados.

Lo cierto es que no es algo fácil, y hay muchos factores que intervienen en ello. Sin embargo, hay un factor que sí es frecuente entre los diferentes equipos que realmente funcionan, y es el humor.

Así que, hoy, aprenderás cuál es la importancia del buen humor a la hora de coordinar un equipo de trabajo que funcione y sea eficaz, tanto por el lado de las relaciones humanas, como en su relación directamente con el trabajo que deben desempeñar.

El humor crea un buen ambiente de trabajo

La primera de las razones por las que deberías potenciar el humor en tu ambiente de trabajo, especialmente en tu equipo (en el caso de que dirijas un equipo), es que el humor crea un buen ambiente laboral.

A nadie le gusta ir a trabajar a un lugar en el que siempre hay malas caras, contestaciones con escasa educación, y puñaladas internas. En esos casos, ir al trabajo es un completo suplicio.

Tu objetivo, en tu empresa, debería ser crear equipos que no tengan nada que ver con esta naturaleza, sino con la opuesta. Una naturaleza de convivencia y buen humor, de forma que la gente se sienta bien al ir a trabajar.

Deberías conseguir que, como sucede con los niños, tus trabajadores no tengan problemas en ir a trabajar porque saben que, en el trabajo, tienen compañeros que son, además, amigos.

Si consigues esta forma de conexión entre ellos (cosa que se consigue con cierta facilidad a través del humor), conseguirás un mayor grado de felicidad en tu equipo, y el ambiente de trabajo será mucho mejor.

Y, como ahora verás en el siguiente apartado, el buen ambiente de trabajo crea una productividad mucho mayor.

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Un buen ambiente de trabajo hace que tu equipo sea productivo

Un buen ambiente de laboral crea una mayor productividad, y esto es muy importante en una empresa. Al fin y al cabo, todo lo que sea aumentar la productividad de una empresa, ayuda a que ésta prospere.

Pero… ¿Por qué un buen ambiente hace que la empresa sea más productiva?

Es muy sencillo: Un buen ambiente de trabajo relaja a las personas que participan en el equipo, porque se sienten cómodas unas al lado de las otras.

En cambio, si reina una mala vibra, el equipo tiene la constante tentación de observar a su alrededor para ver si alguien le va a pegar la próxima puñalada o le va a decir algo que no le gusta.

Esto implica una menor concentración y, en consecuencia, una menor productividad.
Pero hay más. Un mal ambiente de laboral hace que la gente, cuando, por ejemplo, toma el teléfono, tenga una predisposición distinta que si hay un buen ambiente. En el primer caso, es probable que responda de mala manera, pero, en el segundo caso, las dará buenas.

Por ello, lo que tienes que hacer es tratar de incentivar el buen ambiente de trabajo, de tal forma que la productividad de la empresa aumente… Y esto tiene cuantiosas ventajas, entre las que destaca el aumento de salarios, que verás a continuación.

Una mayor productividad incrementa salarios

Como se mencionaba en el apartado anterior, una mayor productividad puede conducir a un aumento de los salarios, y, generalmente, así sucede.

En el caso de que tengas un equipo a tu cargo, deberías hacer lo posible por lograr que, si hay un aumento de la productividad derivado de la mejora en el ambiente de trabajo, parte de ese aumento de los beneficios, redunde en los salarios de los empleados.

Esto puede ser complicado, porque, en ocasiones, hay otras inversiones más importantes que hacer, y, en ese caso, el aumento del salario debe esperar un poco. Sin embargo, siempre puedes aumentarlo ligeramente, aunque sea muy poco.

De hecho, aumentos pequeños pero muy continuados son una mejor forma de mantener contentos a los trabajadores que dándoles un aumento muy importante una vez cada diez años.

Ahora bien, puede que tú tengas que gestionar un equipo, pero que también tengas jefes por encima, que son los que pueden decidir si dar o no dar un aumento a los trabajadores que tienes a tu cargo.

En este caso, puede que resulte más complicado conseguir dichos aumentos.
Sin embargo, mi recomendación es que pelees tanto como sea posible por conseguirlos, porque, al fin y al cabo, esos beneficios extra de los que va a surgir el aumento de salarios ha derivado, precisamente, de la capacidad del equipo que gestionas.

Por lo tanto, siempre que sea posible, hay que derivar parte de ese aumento de la productividad y de los beneficios a los trabajadores que lo han generado.

Productividad

Salarios mayores crean mayor felicidad

Y, fruto de lo anterior, se conseguirá que el equipo tenga una mayor satisfacción, que, a su vez, creará un mejor ambiente de trabajo, de forma que se vuelva a repetir todo el ciclo anteriormente mencionado.

Y es que… ¿A quién no le gusta que le aumenten el salario?

Ahora bien, tienes que tener en cuenta que una subida de salarios puede generar conflictos entre las personas. Aunque el aumento individual siempre satisfaga a los trabajadores, puede que un aumento generalizado pueda verse como algo injusto.

Por ejemplo, si todos hacen el mismo trabajo, y unos reciben un aumento mayor que otros, se generarán fricciones. Pero, del mismo modo, si se reparte un aumento entre personas que tienen desempeños distintos, también se generará una fricción.

La mejor forma de resolver esto es reunir a los trabajadores y explicar cuáles son las razones por las que unas personas reciben un aumento X, y otras personas reciben un aumento Y.

De esta forma, pueden plantear sus discrepancias o sus acuerdos directamente frente a los demás, lo que es un ejercicio muy sano para el trabajo en equipo. Además, estarás señalando cuáles son las actividades que permiten conseguir un aumento salarial.

¿Cómo empezar este círculo virtuoso?

Todo lo anterior está muy bien, pero hay que empezar por crear un buen ambiente de trabajo… ¿Y esto cómo se puede conseguir?

Lo cierto es que no es fácil, porque tener un buen ambiente de trabajo depende de varias cosas.

En primer lugar, depende de las prácticas habituales que organicéis para crear ese ambiente saludable en el puesto de trabajo.

En segundo lugar, depende de cómo se resuelvan los conflictos y los problemas que, inevitablemente, surgen cuando se trabaja en equipo, independientemente de lo bien que se sienta la gente en el equipo.

Y, por último, depende de cómo se gestiona a las personas tóxicas. Y es que, aunque tengas un equipo de trabajo con un ambiente excelente, siempre puede incorporarse una persona que perturbe todo ese ambiente.

Para el primer punto, lo más recomendable es organizar diferentes tipos de prácticas habituales con las que conseguir que el equipo esté mucho más unido, como, por ejemplo, comidas y cenas compartidas, unos minutos de meditación conjunta diarios, risoterapia, etc.

Todo eso, en términos generales, ayuda a crear unos vínculos entre los trabajadores que van más allá, incluso, de lo estrictamente profesional. Por lo tanto, conviene tenerlo presente.

Pero también hay que tener presente cómo se organizan los trabajos, los flujos de trabajo, los errores y los aciertos, las estrategias, la participación en los planes, etc. Todo esto hace que se cree un buen ambiente de trabajo en lo estrictamente profesional.

¿Y si surgen problemas?

El segundo punto mencionado anteriormente para crear un buen ambiente de trabajo es el de cómo se tratan los problemas. Y, en este punto, no hace falta extenderse mucho, porque los problemas solo se pueden tratar adecuadamente de una forma: Hablando.

Siempre que surjan problemas o conflictos, trata de hablar directamente con el equipo, de forma que el problema que pueda surgir entre dos partes sea visto por todas las personas, haciendo que todas se sientan involucradas.

Esto ayuda a buscar soluciones más eficaces, pero, además, ayuda a que todos los miembros del equipo se den cuenta de que forman parte de un equipo, y que pueden resolver los problemas que se forman en su interior.

Y es que, como en una pareja, siempre hay situaciones en las que las cosas van bien, y situaciones en que las cosas van mal. Lo importante es que se vivan ambas situaciones de forma conjunta.

Las personas tóxicas

Persona Toxica

Por último, están las personas tóxicas. Y tampoco hace falta extenderse mucho en este punto, porque solo hay una forma de tratar a las personas tóxicas: Expulsándolas del equipo.

Puede parecer demasiado drástico, pero, si tienes un equipo con un buen ambiente de trabajo, no puedes permitir que una persona lo destruya, por muy importante que sea para desarrollar tal o cual actividad.

Ya encontrarás una persona que sea tan buena como ella en su campo, pero a una persona tóxica hay que expulsarla.

Incluso si tienes que elegir entre una persona muy buena en su campo de trabajo, pero tóxica, y una persona que es algo peor en ese campo, pero ayuda a crear un buen ambiente, deberías elegir a la segunda.

Es la única forma de que todo el equipo esté en paz y con buen ambiente. De lo contrario, la persona tóxica destruirá el buen ambiente en tu equipo.

Como puedes ver, el buen humor es imprescindible en un equipo de trabajo, porque, de lo contrario, el mal clima hará que todos los proyectos tengan serios problemas para salir adelante. Así pues… ¡Hay que reír más!

¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Qué crees acerca del humor en un equipo de trabajo? ¿Te parece importante, o crees que el trabajo no es un lugar para reír? ¡Cuéntalo en los comentarios y recibirás respuesta tan pronto como sea posible!

Acerca del autor:
Antonio Godoy

 

Antonio Godoy navega en el marketing online y el emprendimiento digital para www.antoniogb.es , y es amante de los perros, la lectura y la discusión creativa.

 

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