Cómo optimizar las imágenes de tu tienda online

Cómo optimizar las imágenes de tu tienda online

El mundo del SEO está repleto de cientos de pequeños detalles que hay que optimizar para que, finalmente, el conjunto de las prácticas realizadas conlleve una subida en las posiciones de Google.

Una de esas pequeñas cosas que hay que hacer es optimizar las imágenes, puesto que son muy importantes y, sobre todo en una tienda online de Shopify (o de cualquier otra plataforma), tienen una gran relevancia dentro de la web.

Es por ello que, en el artículo de hoy, vamos a ver cómo se pueden optimizar las diferentes imágenes con las que cuentas en tu tienda online para que Google las valore más y te posicione mejor.

 Optimizar imágenes SEO

Antes de nada… ¿Por qué optimizar las imágenes?

En primer lugar, hay que mencionar las razones por las que optimizar imágenes es importante para el posicionamiento de una web. Y es que, según he podido comprobar, muchas tiendas online no se centran en este aspecto, que no deja de ser muy relevante.

Hay que optimizar las imágenes, fundamentalmente, por cuatro razones:

  1. Porque mejora tu web de cara a Google: La primera razón para optimizar las imágenes es porque mejora la calidad del SEO On Page de toda tu página y, por extensión, de todo tu sitio web. Esto contribuye a que posiciones más rápidamente y en posiciones más privilegiadas que quien, teniendo todo lo demás igual de optimizado que tú, no se ha preocupado por optimizar debidamente las imágenes.
  2. Porque te permite posicionar en otro buscador: Pero, además de la razón anterior, que es la más evidente, también es importante optimizarlas porque te permite tener presencia en otro buscador, que es el de Google Imágenes. Muchas personas se olvidan de esto cuando piensan en optimizar sus imágenes y, en mi experiencia, es un buscador donde es muy fácil posicionar, por lo que conviene tenerlo presente.
  3. Porque generas una mejor experiencia de usuario: Por otro lado, no hay que olvidar que optimizar las imágenes implica aplicar una serie de criterios que Google valora porque los usuarios los valoran. Que tus imágenes carguen rápidamente o tengan una etiqueta indicando qué se ve en ella cuando pasas el ratón por encima, mejora la experiencia de usuario, por lo que es positivo para tu web en general.
  4. Porque es fácil: Por último, una razón más pragmática de por qué hay que optimizar las imágenes es, sencillamente, porque es fácil y tiene un alto retorno de la inversión. Optimizar las imágenes, como veremos a continuación, es absurdamente fácil. Y, sin embargo, pocas personas las optimizan adecuadamente. Por ello, invertir esfuerzos en este punto conduce a obtener retornos de inversión muy interesantes.

 

¡A optimizar!

Aclarado por qué es importante contar con una buena optimización para las imágenes, podemos pasar a hablar de cómo optimizarlas. Como ya hemos mencionado, es algo muy sencillo, sobre todo si utilizas un CMS (puesto que vienen preparados para optimizarlas fácilmente).

 

La originalidad importa

El primer punto relevante es que la originalidad de las imágenes es importante. Al igual que sucede con los textos, una imagen original posiciona mejor y contribuye a darle un mayor estatus a tu sitio web que una imagen que ha sido copiada.

Por lo tanto, tienes dos opciones: O bien haces tus propias fotografías, o bien tomas imágenes que estén por internet y las modificas lo suficiente como para que parezcan nuevas a ojos de Google.

En general, lo primero no siempre es posible, especialmente para una tienda online, porque muchos de tus productos puedes no tenerlos en stock o, incluso, puede que vendas a través de Dropshipping.

Además, incluso aunque tuvieras todos los productos en stock, hacer todas las fotografías con buena calidad podría llevarte más tiempo de la cuenta (aunque, sin duda, sería la mejor opción).

Así que, normalmente, lo que sucede es que todas las tiendas online que compran al mismo proveedor, tienen las mismas imágenes para los productos.

¿Cómo puedes resolver el problema? Modificándolas hasta que Google no las reconozca.

Para ello, necesitarás dos herramientas. La primera es Photoshop (o cualquier otra herramienta de diseño gráfico), y la segunda es el buscador de imágenes de Google.

Lo que tendrás que hacer es voltear las imágenes, aplicarle algunos filtros y hacer pequeños cambios, e ir probando si Google reconoce que es copiada y modificada, o la considera original.

Una vez tengas claros qué filtros y cambios llevan a que Google considere que la imagen es original, puedes acelerar el proceso, porque no tendrás que ir comprobándolas una a una.

Eso sí, ten en cuenta que no compensa que las imágenes pierdan calidad o no dejen ver con claridad el producto. Al fin y al cabo, ese es el objetivo principal. No sacrifiques experiencia de usuario por posicionamiento.

 

El peso es fundamental

Ahora pasemos al segundo aspecto más importante, que es el peso de las imágenes. Este punto es importante tanto por la experiencia de usuario (una imagen pesada tarda mucho en cargar y, además, se come la tarifa de datos del móvil), como por el SEO.

Para reducir el peso de una imagen existen fórmulas muy sencillas, y que se pueden hacer con cualquier programa de edición gráfica básico, como el propio Paint (aunque, por supuesto, si tienes Photoshop, podrás reducir aún más el peso).

Lo primero que tienes que hacer es comprobar qué tamaño tienen que tener tus imágenes. No vale la pena tener una imagen de 1000x1000 si luego se reduce automáticamente a 300x300. Es mejor tenerla de 300x300, que pesará mucho menos.

Para ello, simplemente, revisa dónde vas a colocar las imágenes y qué tan grandes deben verse y, posteriormente, utiliza el Paint para reducir su tamaño de forma proporcional.

Esto reducirá notablemente el peso, pero todavía puedes reducirlo más. Y, para ello, existen dos opciones básicas.

La primera de ellas es restarle calidad. Existen diferentes sitios web donde puedes subir la imagen y “restarle” calidad. Deberías buscar un equilibrio entre que se vea bien y pese poco.

Después, deberías pasarla por Kraken.io para reducir al máximo posible el peso de la imagen. Con este procedimiento, se puede rebajar una imagen de uno o dos MB a 20 o 30kb.

No obstante, si quieres conservar la calidad de la imagen tanto como sea posible, puedes pasar de escalar la imagen a Kraken.io directamente, de forma que la imagen termine pesando 50 o 60kb, pero la calidad sea muy superior (esta es la opción que yo suelo elegir).

Además, puedes utilizar plugins tipo LazyLoad que, aunque no son plugins que optimicen en sí mismos las imágenes, sí que contribuyen a mejorar el tiempo de carga de tu página, porque pospone la carga de las imágenes hasta que el usuario llega a ellas.

Eso es bueno para el SEO de la página.

 

El nombre del archivo

Otro aspecto que se puede modificar, que Google tiene en cuenta, y que rara vez se modifica, es el nombre del archivo. En general, la gente publica las imágenes con el nombre que las ha descargado.

Por ejemplo, puede que tengas las imágenes de tu proveedor, y la fotografía de tu navaja suiza sea “nav0893.jpg”. Este nombre no le dice nada a Google. Sin embargo, si al descargarla para modificarla la renombras a “navaja-suiza.jpg”, le estarás dando información.

Este es un cambio que no conlleva grandes dificultades, pero que puede ser algo pesado de llevar a cabo si tienes las imágenes ya publicadas, porque implica tener que descargarlas y renombrarlas.

No obstante, como ya las tienes que descargar para aplicarles filtros hasta que queden originales, este te parecerá el paso más sencillo.

Por cierto, si tienes varias imágenes que se encuadrarían dentro del mismo nombre (por ejemplo, imágenes de diferentes modelos de navajas suizas), no dudes en utilizar long tails relacionadas, como, por ejemplo, “navaja-suiza-corta.jpg” o “navaja-suiza-barata.jpg”.

 

La etiqueta ALT y título

Etiqueta ALT

Otro de los grandes factores que contribuyen a que una imagen posicione mejor en el buscador de Google Imágenes y contribuya a posicionar mejor la página en general, es la etiqueta ALT. También es importante el título de la imagen.

La etiqueta ALT es el texto que aparece cuando la imagen no se puede mostrar, y el título es el texto que aparece en una etiquetita cuando pasamos por encima del ratón.

En la inmensa mayoría de los CMS, esto puede hacerse sin ninguna dificultad, y contribuye enormemente a que Google sepa qué es lo que hay en esa imagen (recuerda que no puede ver la imagen, sino que debe deducir qué es lo que aparece ahí por la información adicional que damos).

               

El texto que rodea a la imagen

Además de la información que damos en la etiqueta ALT y en el título de la imagen, que es la información principal que utiliza Google para guiarse, también hay que mencionar que el texto que rodea la imagen, tiene cierta influencia.

No es una influencia tan fuerte como la de la etiqueta ALT o el título, pero ayuda al buscador a entender qué es lo que se puede ver en la imagen. Esto es especialmente reseñable en el caso de la “leyenda” de una imagen.

 

Como puedes ver, optimizar las imágenes de tu tienda online en Shopify es de vital importancia. Gracias a ello, podrás conseguir un mejor posicionamiento y, con ello, una mayor cantidad de tráfico a tu tienda. Y más tráfico significa más clientes.

Además, recuerda que no solo estarás mejorando tu posicionamiento en los resultados de búsqueda de Google, sino también en los resultados de búsqueda de Google Imágenes. Es por ello que debes invertir unos días en optimizar tus imágenes. Los resultados lo merecen.

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