6 errores que debes evitar en el SEO

6 errores que debes evitar en el SEO

En el artículo de hoy, vamos a abordar los errores más habituales en el mundo del SEO, y que todo el que empieza suele cometer, pero que convendría evitar para que, desde el principio, la web prospere sin demasiados problemas.

Como podrás comprobar, son problemas que, si ya tienes un poco de rodaje en el mundo del SEO, habrás cometido en el pasado, pero hoy veas claramente como un conjunto de técnicas y acciones a evitar.

En cualquier caso, este es un artículo que tiene como objetivo orientar a los novatos, no a los que ya tienen algo de experiencia en este campo. Así que, si es tu caso, presta atención, porque te puede salvar de más de un problema.

 

Pensar en el SEO

El primero de los errores, y que tiene un tono más generalista, es el de pensar en el SEO. Sí, sé que suena raro que un error del SEO sea, precisamente, pensar en el SEO, pero es así.

Cuando alguien se orienta demasiado al SEO, deja de lado la calidad de lo que ofrece, y no se centra tanto en satisfacer al usuario, que, al fin y al cabo, es lo que quiere Google (y lo que deberías querer tú).

Para que lo entiendas un poco mejor: El negocio de Google se basa en ofrecer a los usuarios aquello que mejor responde a la búsqueda que realizan. Es de lo que vive Google, y, por lo tanto, trata de refinar su algoritmo tanto como sea posible para lograr ese objetivo.

¿Qué quiere decir esto? Que tú, como dueño de un negocio online, lo que tienes que intentar conseguir es ofrecer a los usuarios los contenidos que están buscando cuando realizan una determinada consulta en Google.

Si respondes bien a las necesidades del usuario, poco a poco irás mejorando tus posiciones en el buscador.

Pero, si lo que intentas hacer es engañar a Google para aparecer en los primeros resultados de búsqueda, Google, tarde o temprano, descubrirá la tostada, y te mandará al fondo del motor de búsqueda.

Así que, por el momento, hasta que tengas un conocimiento de SEO un poco más desarrollado, te recomiendo que no te centres en eso, sino que trates de ofrecer siempre lo mejor al usuario, sin pensar en Google.

 

Tener una mala arquitectura web

Otro de los errores habituales es tener una mala arquitectura web. Y esto es malo tanto para Google, como para los usuarios, porque hace que tu web sea mucho más complicada y sea difícil de entender y de navegar.

Por el lado del usuario, tener una mala arquitectura web hace que no sepa dónde tiene que ir para llegar a donde quiere llegar. Y eso hace que su respuesta como usuario en tu web sea negativa. Y ya hemos mencionado que Google valora la respuesta del usuario en tu web.

Pero, por otro lado, también es problemático para Google en sí mismo, porque implica que los robots tengan dificultades para llegar a determinadas páginas de tu sitio web. Eso, inevitablemente, conduce a que no se indexen y no se actualicen tan a menudo como deberían.

¿El resultado? Perfectamente puedes tener una web con 1000 páginas, y que solo indexen 500, porque las otras 500 son difíciles de acceder tanto para usuarios como robots, y eso hace que tu tráfico sea sensiblemente inferior.

Hay un tercer problema. Google puede tener acceso a todas tus páginas, pero, si no tienes una arquitectura web clara y que se entienda a la perfección, puede que los robots de Google no comprendan de qué hablas en tu web.

Por eso, es importante tener unas buenas taxonomías, con una buena categorización, de forma que tanto usuarios como robots comprendan de qué va tu sitio, y tengan fácil acceso a todas las páginas.

 

No cuidar los contenidos

Ahora vamos a un punto fuerte. El de no cuidar los contenidos. Y este punto tiene varios subpuntos. Vamos a verlos todos.

En primer lugar, está el problema de copiar los contenidos. Cualquiera que haya leído un poco al respecto, sabe que copiar contenidos está altamente penalizado por Google, y que hará que no puedas posicionar.

Por lo tanto, lo primero que debes tener claro es que no debes copiar contenidos, sino que debes crear los tuyos propios, diferenciados de los de la competencia, de forma que Google pueda valorarlo, comparar y posicionar el mejor.

En segundo lugar, es importante mencionar que el hecho de que crees tus propios contenidos no es motivo suficiente para que Google te posicione. Es condición necesaria, pero no condición suficiente.

En este sentido, tus contenidos deben cumplir los siguientes criterios: Buena calidad, no ser thin content, y responder a las necesidades del usuario.

Que los contenidos sean de buena calidad significa que no tengan faltas de ortografía, sean legibles, tengan imágenes y, si puede ser, vídeos, cuenten con la extensión adecuada para tratar el tema en cuestión, etc.

Todo eso hará que los usuarios tengan una buena respuesta, y Google valorará que tu contenido es positivo para ellos. Así, poco a poco, te irá posicionando más arriba.

Por otro lado, está el hecho de que tu contenido no sea thin content. Es decir, contenido sin utilidad, sin sustancia. Si cumples con el apartado anterior, en general, estarás cumpliendo con este punto.

Sin embargo, en los ecommerces, hay muchas páginas que pueden pecar de este thin content, porque se generan de forma automatizada. En esos casos, si no quieres corregirlo, será recomendable que las pongas en no-index.

Por último, tienes que crear contenidos que respondan a los intereses del usuario. Y es que es muy habitual que, para búsquedas como “la mejor película de este año”, haya listas de las mejores películas, y explicaciones del ranking utilizado.

Es decir, información que no resulta útil al usuario. ¿Por qué se añade? Simplemente, porque existe la idea de que, mientras más palabras tenga un artículo, mejor posiciona.

No es una idea del todo errónea, y, ante la duda, siempre será mejor hacer las dos cosas: Responder a las necesidades del usuario y tener una buena cantidad de palabras en el artículo.

Pero es importante que el usuario, tal y como llega al contenido, vea la respuesta a lo que busca. La información extra, que esté abajo, por si le interesa leerlo. Nada más.

 

No responder a lo que el usuario busca

Sé que esto lo he tocado un poco en el punto anterior, pero es importante insistir, más allá del propio contenido. Google tiene interés en mostrar al usuario lo que quiere ver, no otra cosa, y eso implica a los contenidos, pero también a los formatos.

Por ejemplo, si el usuario busca “vídeo el Rubius”, lo que le mostrará Google será el canal de ElRubius, y varios vídeos suyos. Va a ser muy difícil que tú posiciones por encima de eso, y prácticamente imposible que posiciones con un simple texto.

De la misma forma, sea cual sea la búsqueda para la que quieres posicionar, debes tratar de aportar el tipo de contenido que el usuario desea. Quizá sea un juego, quizá sea un vídeo, quizá sea una imagen…

No todo el contenido que posiciona en Google es texto. El texto te puede ayudar a posicionar, porque hace que Google entienda qué es lo que estás ofreciendo, pero tienes que darle al usuario lo que está buscando.

De lo contrario, el texto no sirve para nada.

 

Crear enlaces artificiales

Ahora viene otro de los puntos fuertes del SEO: El linkbuilding.

Dentro del linkbuilding, como pasaba con los contenidos, hay muchos errores habituales, que también quiero centrarme en enumerar, porque todos son muy importantes. No obstante, lo haré de forma más breve:

  1. Enlaces desde sitios de mala calidad: Lo primero que tienes que tratar de conseguir es que tus enlaces sean de una cierta calidad. Es decir, que la web que los emite sea buena a ojos de Google. De lo contrario, Google asumirá que ese enlace tiene poca fuerza y, en algunas ocasiones, que es un enlace artificial.
  2. Muchos enlaces: Tener muchos enlaces en términos generales es cada vez menos recomendable. Es obvio que, a largo plazo, tendrás bastantes enlaces, porque la gente irá enlazándote. Pero hoy en día no es necesario tener miles de enlaces para posicionar, por lo que no debes hacer crecer ese número tan bestialmente como hace tres o cuatro años.
  3. Muchos enlaces de golpe: Otro error habitual es meter muchos enlaces de golpe. Si tienes una buena lista de lugares donde poner tus enlaces, debes espaciar la creación de los mismos, porque no es natural recibir 50 enlaces de golpe y, a partir de ahí, ninguno. Es mejor uno cada semana, y, al cabo de un año, tener los 50 enlaces.
  4. Enlaces de otras temáticas: Los enlaces desde temáticas distintas tampoco son enlaces inteligentes, porque Google entiende que un enlace de ese tipo es artificial. Al fin y al cabo, ¿quién te iba a enlazar desde una web para adultos a tu página de ropa para bebé? No tiene ningún sentido y es demasiado obvio que es un enlace falso.
  5. Enlaces en otros idiomas: Lo mismo sucede con los enlaces en otros idiomas, especialmente los que están en el punto de mira de Google, como los rusos o los chinos, que son expertos en hacking, black hat, y demás trucos sucios. No obstante, conviene señalar que algún enlace en otro idioma de forma ocasional (siempre que sea de calidad), no es demasiado negativo.
  6. Enlaces con el mismo anchor: Por último, un error de principiante que puede salir muy caro, es colocar muchos enlaces con el mismo anchor text. Este error es fácil de detectar y conduce a que Google te penalice rápidamente. Trata de diversificar los diferentes anchors que utilizas, a fin de que tu perfil de enlaces gane naturalidad.

En general, si estás empezando en el SEO, no te recomiendo que crees enlaces artificiales. Es mejor que te centres en el SEO On Page, y ya te dedicarás al Off Page cuando tengas un poco más de habilidad.

No obstante, si, pese a todo, te dedicas a ello, asegúrate de seguir las claves que te he dado en esos seis puntos, porque, si no cumples con ellos, es muy probable que acabes siendo penalizado por el buscador.

 

Hacer cloaking

Por último, esto es un poco más avanzado y poco frecuente, pero lo menciono por si lees algún tutorial al respecto y estás pensando en aplicarlo. El cloaking consiste en mostrar una cosa a Google y otra cosa diferente al usuario.

El ejemplo más típico de cloaking consiste en mostrar una imagen a Google que está distorsionada y dice “clic aquí para ver bien”, y mostrar la imagen buena al usuario. De esta forma, cuando los usuarios buscan imágenes en Google, para verlas, deben acudir a la web.

Esto es penalizado por Google, hasta el punto de retirarte totalmente del índice del buscador hasta que resuelvas el problema. Así que no debes utilizarlo (además, tienen ya mucha habilidad para detectarlo rápidamente).

 

Como puedes ver, el SEO tiene una serie de normas que conviene seguir. La más importante: No engañar a Google hasta estar convencido de ser capaz de engañarle sin que te pille (y, en muchas ocasiones, ni eso es recomendable).

¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Crees que hay algún otro error habitual que convendría resolver? ¿Alguno de los mencionados no te parece un error? ¡Cuéntamelo en los comentarios y te responderé tan pronto como sea posible!

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